Nuevos atractivos turísticos en Santa Marta

En Playa Blanca, a 10 minutos en lancha de El Rodadero, se encuentra el Acuario y Museo de El Rodadero, que cuenta con 13 piscinas construidas en el mar y 15 acuarios de vidrio que contienen más de 800 animales marinos como delfines, tiburones, tortugas, leones marinos, peces y crustáceos; y un museo que exhibe especies disecadas, equipamiento náutico y piezas arqueológicas de la cultura Tairona.

Además hay un nuevo atractivo para los amantes de los deportes extremos y la adrenalina: el canopy, una experiencia que permite deslizarse mediante cables que están suspendidos sobre el mar, entre el Acuario y Playa Blanca, que permiten sentir la sensación de volar y observar el paisaje desde el aire.

El Canopy Playa Blanca tiene una torre de 68 metros sobre el nivel del mar y cables de 450 metros de longitud. El equipo que se utiliza consiste en arnés, casco y poleas para brindar seguridad durante la práctica de esta actividad.

Hay 12 operarios que están en la torre y otros en la plataforma en Playa Blanca para supervisar los lanzamientos. “Las personas que sufren de vértigo las bajamos lentamente con el sistema de motor. Esta actividad la pueden practicar niños desde los tres años de edad, tenemos un equipo especial para ellos”.

En la zona rural de Santa Marta también hay sitios para visitar. El avistamiento de aves, una actividad que está tomando fuerza en el país, se puede realizar en el corregimiento de Minca y el río Don Diego, en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.

En estos lugares se pueden observar 28 aves endémicas, entre ellas, el periquito de Santa Marta, una especie amenazada que vive entre los 2.000 y 3.000 metros de altura; el quetzal dorado, el atrapamoscas de Santa Marta y el ala de sable de Santa Marta.

Las rutas que se pueden seguir son: la Cuchilla de San Lorenzo, en el sector occidental de la vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Marta; la Reserva Natural Tayronaka en el río Don Diego, el Vía Parque Isla de Salamanca y la Ciénaga Grande de Santa Marta, donde se pueden observar no solo aves endémicas sino también migratorias.

En el río Don Diego, ubicado en el kilómetro 56 de la vía Santa Marta – Riohacha, los prestadores de servicios turísticos locales además ofrecen actividades como el descenso en flotador o en kayak por el río, caminatas ecológicas y visitas a Taironaka, que cuenta con un museo arqueológico, 10 terrazas construidas por los indígenas Taironas que fueron restauradas, una cansamaría (casa ceremonial) de los kogui, cuatro cabañas para hospedarse y un restaurante.

Lo invitamos a conocer cada uno de los destinos, acompañados de nuestro grupo de trabajo y así poder disfrutar de cada una de las actividades de nuestra hermosa región.

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Por sam / Administrator

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en Feb 22, 2018

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